Conocer las dinámicas para llegar a los públicos:
Es importante que se comprenda la diferencia entre transmedia y múltiples plataformas. En transmedia no hablamos del mismo contenido sino de distintos relacionados con la obra. Estos le permiten al lector una experiencia complementaria de lectura: partir de una película para contar en cómics otros posibles sucesos posteriores, elegir otros relatos con un videojuego, ampliar la visión de otros personajes en libros, etc. Las múltiples plataformas, por su parte, se refieren a la capacidad que tiene un archivo de ser reproducido en distintos dispositivos: celulares, computadores, tabletas, consolas, entre otros.
Señor, usted es rico, ¿verdad? Le dijo un niño en Canadá.
¿Por qué? respondió Lizardo sorprendido.
Porque tiene un iPad.
Y sí. Aunque entre la clase media-alta con vida crediticia parezca muy normal el acceso a aparatos tecnológicos, incluyendo los de alta gama de la sofisticada compañía de la manzana, en el mundo en general esto es un lujo. Muchos no conocen los gadgets, otros apenas los han visto en las manos de las personas para las que trabajan, otros han decidido usarlos en lugares públicos como bibliotecas y escuelas y otros, aunque los tienen, usan Android y no Apple. Entonces el creador de contenidos debe también y de entrada, pensar en la realidad tecnológica de sus usuarios; conocerla puede replantear los modelos de distribución para llegar de manera efectiva a los lectores o dejar buenas ideas estancadas en algún universo virtual, paralelo e invisible.
Sucede lo mismo con las características multimedia. Si bien pasar los libros físicos a PDF le ha dado a algunos lectores asiduos la oportunidad de acceder a obras difíciles de encontrar, lo cierto es que aquí se dejan perder las alternativas de lo virtual para hacerlo accesible y universal: combinar texto con sonidos, ilustraciones, música, animaciones, cambiar de idioma, elegir colores, incluir a personas con discapacidad (con opciones como agrandar la letra, graficar los sonidos para quien tenga discapacidad auditiva, usar lenguaje de señas, opción de alto contraste, navegación por teclado, descripción de las ilustraciones de la pantalla), etc. Y para captar la atención de los niños de la generación digital, esto parece vital.